En 1998 se inició la comercialización del fármaco más innovador y revolucionario de la andrología de los últimos tiempos. Viagra® (citrato de sildenafilo) nacía como el primer medicamento con la suficiente eficacia y seguridad como para tratar con éxito la disfunción eréctil o impotencia masculina.
A partir de aquel momento, “Viagra” trascendió la mera naturaleza de ser un nombre comercial y se convirtió en un término universal para designar el concepto de “bálsamo para conseguir la virilidad”, una idea de vital importancia para los hombres de todas las épocas. Su popularidad no hubiera sido tal, si no se hubiese mostrado lo suficientemente efectivo como para haber aportado cambios trascendentales a la vida sexual de los hombres del siglo XXI y sus parejas.
Por primera vez en la historia, la impotencia tiene un remedio efectivo, pues los intentos conocidos de otras épocas jamás han alcanzado los resultados que Viagra® es capaz de aportar.
¿Cómo tomar Viagra®?
A dosis de 25, 50 o 100 miligramos, el citrato de sildenafilo debe siempre ser prescrito por un médico. Sus únicas contraindicaciones absolutas son el tratamiento con parches de nitratos y la alergia al fármaco –muy rara-. Sin embargo, hay situaciones donde debe ser utilizado con precaución, y por ello, un consejo facultativo se hace fundamental antes de ingerir el fármaco a la dosis apropiada.
Viagra® debe ser tomado de 30 a 60 minutos antes de la relación sexual, y su efecto puede ser retrasado por el alcohol y las comidas con un elevado contenido en grasas. Sólo funciona si existe excitación sexual, y a veces su efectividad disminuye en las primeras tomas, porque la expectación genera un estrés capaz de inhibir la erección. Si esto ocurre, no hay que desanimarse, y es mejor seguir probando unas cuantas ocasiones más, hasta que se compruebe el grado de eficacia del fármaco. Si tras cuatro o cinco intentos, sus efectos no resultan satisfactorios, debe consultarse con el médico de familia, uno de los especialistas con más formación y experiencia en el manejo del medicamento.
Cuando no existen causas físicas importantes en el origen del problema de impotencia del varón, y el trastorno tiene un marcado componente psicológico, Viagra® es incluso capaz de “curar” la disfunción eréctil, y son frecuentes los casos de pacientes que tras tomar el fármaco unas pocas ocasiones, han dejado de necesitarlo, pues se ha desbloqueado el problema psicológico causante de la impotencia, como consecuencia de unas cuantas relaciones sexuales acompañadas de un grado de erección lo suficientemente satisfactorio.
Está permitido su uso diario, pero conviene no abusar y ajustar la frecuencia eyaculatoria (número de eyaculaciones por semana) a las condiciones naturales de cada cual. No se recomienda más de una dosis al día.
Se recomienda siempre leer la ficha técnica del medicamento y consultar al médico antes de tomarlo.
Si requieres formación para mejorar tus erecciones, te recomendamos que visites nuestro Servicio de Coaching.
Autor: Redacción Médica de Boletín de sexualidad Mente y Sexo
¡Conoce nuestros Cursos de sexualidad!
Curso Potencia Sexual - Curso Energía Sexual - Curso Mayor Duración
¡Conoce el libro de sexualidad indispensable para el hombre de 2012!
Pulse aquí para leer Índice del libro y capítulos gratuitos
Ya a la venta en Amazon y Editorial Ayrmed como libro en papel o ebook
Ir a Página Principal | Recomendar web a un amigo | Agregar web a Mis Favoritos | Suscríbete gratis a nuestro boletín | Envíanos tu opinión | Colabora con nosotros | Artículos | Más páginas de sexología | Webs recomendadas | Sugerir URL o enlace | Política de protección de la privacidad y datos de carácter personal |